Se acurrucan los besos
en el rincón aquel donde dormitan
ilusión y esperanza.
Las caricias se agitan
y vuelan los susurros, y seguros
serenamente pasan.
Los recuerdos se alumbran,
con luciérnagas que habitan los momentos
que trascienden, mas allá de la luz.
Y dormitando así
con el fugaz encuentro de las horas,
el pozo de mi tiempo voy llenando
de todo lo que tengo sobre ti.