Antonio Javier Fuentes So
Poeta que considera el portal su segunda casa
A veces uno anhela desaparecer,
borrarse de manera indefinida,
ver pasar los trenes esperando a nadie,
despidiendo a nadie;
sin pretensión de subir a alguno de ellos.
A veces uno desea salir al campo
y recibir la lluvia con los brazos abierto,
no buscar refugio,
mojarse sin tener que dar explicaciones;
y secarse con la ayuda del tiempo y de la brisa.
A veces uno quisiera gritar tan fuerte,
gritar hasta que el viento se agrietara.
A veces uno quisiera ser libre,
tan libre y aliviado
como el que no ha de aguantarse ni a sí mismo.
borrarse de manera indefinida,
ver pasar los trenes esperando a nadie,
despidiendo a nadie;
sin pretensión de subir a alguno de ellos.
A veces uno desea salir al campo
y recibir la lluvia con los brazos abierto,
no buscar refugio,
mojarse sin tener que dar explicaciones;
y secarse con la ayuda del tiempo y de la brisa.
A veces uno quisiera gritar tan fuerte,
gritar hasta que el viento se agrietara.
A veces uno quisiera ser libre,
tan libre y aliviado
como el que no ha de aguantarse ni a sí mismo.