Pepe Brg
Poeta recién llegado
Te amo entre la mañana y el desayuno
entre los pairos y las avecillas
sobre todo y apostando mi vida,
arriesgando mi hombría con solo tener tus brazos,
Hueco santo, donde la noche se posa
haciendo el mas hermoso trono de carne, corazón y sangre,
te amo entre la gente y el tiempo en coma cuando te beso,
¿A donde iré si no tengo tus lagrimas, o tus dedos
o tu sexo carnal desenfrenado?
Zamba de la cama, salud! a la gitana enamorada
hay amor pero habrá más sexo
hay caricias, pero ya nos comemos,
aún hay aliento, pero ya no sabremos distinguirnos
aún hay luz, pero pronto nos ocultaremos,
Seguimos siendo dos corazones con distinta sangre,
seguimos compartiendo el tiempo, viviendo cada momento
saciando nuestros cuerpos, riendo del fracaso, gozando lo desconocido,
maldiciendo al enemigo del pueblo, atacando al gobierno,
sufriendo por el hambre que tiene el hermano…
Somos pequeñas hormigas, donando lo poco que tenemos a la corta y larga línea que la vida nos ha puesto para caminarla,
Pero mi vida aún ya planeada me sorprende cuando veo que del rostro, debajo de tus ojos, cerca de la barbilla, brotan tus labios rojos.
J Barragán
entre los pairos y las avecillas
sobre todo y apostando mi vida,
arriesgando mi hombría con solo tener tus brazos,
Hueco santo, donde la noche se posa
haciendo el mas hermoso trono de carne, corazón y sangre,
te amo entre la gente y el tiempo en coma cuando te beso,
¿A donde iré si no tengo tus lagrimas, o tus dedos
o tu sexo carnal desenfrenado?
Zamba de la cama, salud! a la gitana enamorada
hay amor pero habrá más sexo
hay caricias, pero ya nos comemos,
aún hay aliento, pero ya no sabremos distinguirnos
aún hay luz, pero pronto nos ocultaremos,
Seguimos siendo dos corazones con distinta sangre,
seguimos compartiendo el tiempo, viviendo cada momento
saciando nuestros cuerpos, riendo del fracaso, gozando lo desconocido,
maldiciendo al enemigo del pueblo, atacando al gobierno,
sufriendo por el hambre que tiene el hermano…
Somos pequeñas hormigas, donando lo poco que tenemos a la corta y larga línea que la vida nos ha puesto para caminarla,
Pero mi vida aún ya planeada me sorprende cuando veo que del rostro, debajo de tus ojos, cerca de la barbilla, brotan tus labios rojos.
J Barragán
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