Adelfos
Poeta adicto al portal
Olvidó su reloj en un pas de bourrée,
la manzana mordió ¿Por qué no? ¡Porque si!
Siempre me vence jugando a los chinos,
me desmonta los versos Alejandrinos.
En la noche es estrella, vela, neón,
y de día ella es menta, ron y limón.
Caracola plantada a la orilla del mar
cual sirena varada que negó su cantar.
Tiene dos ases tatuados a fuego
y dos ojos que siempre me incitan al juego,
hay quien dice que al verla bailar
parecía que la música la quisiera besar.
Y no reconoce estirpe ninguna,
solo le debe a la diosa fortuna
una sonrisa que vale un imperio,
que cual Monna Lisa, guarda un misterio.
la manzana mordió ¿Por qué no? ¡Porque si!
Siempre me vence jugando a los chinos,
me desmonta los versos Alejandrinos.
En la noche es estrella, vela, neón,
y de día ella es menta, ron y limón.
Caracola plantada a la orilla del mar
cual sirena varada que negó su cantar.
Tiene dos ases tatuados a fuego
y dos ojos que siempre me incitan al juego,
hay quien dice que al verla bailar
parecía que la música la quisiera besar.
Y no reconoce estirpe ninguna,
solo le debe a la diosa fortuna
una sonrisa que vale un imperio,
que cual Monna Lisa, guarda un misterio.