LOLA PEREZ
Poeta veterano en el portal
Entre alambres, fue forjándose
un día cualquiera la pena mía,
poco a poco ya veía la partida,
en un día cualquiera
se muere el alma
y no deja ni despedida.
Anida en tu pecho el temor,
no le encuentras salida,
giras, revoloteas entre suspiros,
clamas, rebuscas en los interiores
profundos de girasoles,
que en sus constantes movimientos,
rotan al sol en desafiante duelo,
tanto, que en su rotación me paro,
me estanco como barco en naufragio
que no puede mover sus velas.
Así, entre alambres se quedó colgada
esa despedida, no había salida,
por más que en esa playa
las olas tejieran con hilos de plata,
una barca divina,
no encontraba la salida.
Queriéndole dar al tiempo
un tiempo, que inútil sería,
me adentré en las mareas
profundas de días inciertos,
hasta que una estrella
llenando de luz mi horizonte,
me vino a salvar de los hilos,
de los hilos de alambre
que un día cosieron mi vida.
La luz... la luz hizo día,
a mis noches sedientas de lunas,
que abrazaron muy quedo
el amor, el amor...
que por mi misma sentía.
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