Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Déjame beber de tu cántaro
de agua fina, que está bendita
y no se le niega a un sediento
saciar su sed.
de agua fina, que está bendita
y no se le niega a un sediento
saciar su sed.
Sentémonos aquí debajo del cerezo,
para que nos cuente sus secretos
de estaciones, donde da sus frutos,
donde nos da sus flores.
para que nos cuente sus secretos
de estaciones, donde da sus frutos,
donde nos da sus flores.
En el palomar, susurran los pichones
llamando a su madre y queriendo volar.
Observa y a prende conmigo
lo que es amar.
llamando a su madre y queriendo volar.
Observa y a prende conmigo
lo que es amar.
Ya viene la tormenta,
vamos a guarecernos
que la brisa indica
que debemos regresar.
vamos a guarecernos
que la brisa indica
que debemos regresar.
Rosario de Cuenca Esteban
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