Ruliitaa.G
Poeta recién llegado
¿Dónde existo?
Creo saber, mas todos dicen hacerlo.
"Sobre la tierra fértil de lo vegetativo,
entre los sentimientos del ser sensible,
bajo el pulcro cielo de la inmensidad"
¿Y por qué me abaten tantas incógnitas?
Me siento dentro de una interminable...
¿Estoy fuera de todo lo que ellos dicen?
Sí, tal vez, sólo estoy loca.
Prefiero estarlo, a estar ciega.
¿Prefiero estarlo?
¿Prefiero ver?
Y ahora de nuevo los brazos gigantes,
de esa, la enorme duda en la que vivo...
me abraza por siempre.
¿Por siempre acaso?
Sobre la sucia tierra de la nada digo vivir,
y en el cosmos de los espejismos audaces.
Me cubre el cielo de las miradas materiales
me abraza el aire de la destrucción oculta.
Pero, ¿por qué tengo mis ojos abiertos?
Me equivoco, seguramente...
una contra todos.
¿Eso será lo correcto?
Porque lo incorrecto me abraza,
y lo correcto me escapa.
Eso dicen.
¿Hay entonces para lo abstracto
también conceptos universales?
Pues cuando la relatividad cubre,
la existencia entra a dudar
de su propia existencia.
¿No?
Debería cambiar mi blancura
y mezclarme entre lo negro.
Tal vez eso sea más fácil,
que chocar hombros ajenos
al intentar cambiar el rumbo.
Duele que me rocen,
mientras avanzan seguros
hacia su propia luz, acompañados.
Los observo y sonríen como de costumbre,
sus dientes tan pulcros como siempre...
sonríen, de costumbre... sí, eso.
Acostumbran, y acostumbrarse, a veces
puede llamarse también fingir.
Yo en cambio, me siento rara...
a mi me rozan y me lastiman,
yo voy sola, yo suelo llorar.
Pero voy segura además
aunque de vez en cuando me caiga
porque vuelve a abatirme la duda...
¿Por qué ellos tan felices?
Ellos son una multitud feliz.
¿Por qué yo tan sola?
La soledad sabe herir muchas veces.
Y la contradicción sabe levantarme
limpiar mis rodillas sucias de polvo
y peinar mi pelo desarreglado.
¿No son esas, sonrisas aparentes?
Sí, pues la sonrisa de su alma no se ve.
¿Se atreven a llamarse multitud?
Miren sus almas... millas las dividen.
Y entonces... ¿qué es estar sola?
Y entonces, perdón, porque el olvido
me hizo ver un espejo, en una mentira.
Su suave mano nos hace solos,
y el estar solos, nos hace acompañados.
La pureza de su alma me envuelve,
después de todo,
¿qué más da?
Lloro y seca mis lágrimas
y besa mis ojos.
Llora, y seco sus lágrimas
y beso sus ojos.
Un abrazo, y a seguir sangrando.
¿Qué es más lindo que luchar?
¿Qué es más lindo que rozar hombros ajenos?
Sí, hacerlo de a dos, o de a uno...
o como se llame esto del amor,
de fusionar dos almas en una
en dos cuerpos.
Creo saber, mas todos dicen hacerlo.
"Sobre la tierra fértil de lo vegetativo,
entre los sentimientos del ser sensible,
bajo el pulcro cielo de la inmensidad"
¿Y por qué me abaten tantas incógnitas?
Me siento dentro de una interminable...
¿Estoy fuera de todo lo que ellos dicen?
Sí, tal vez, sólo estoy loca.
Prefiero estarlo, a estar ciega.
¿Prefiero estarlo?
¿Prefiero ver?
Y ahora de nuevo los brazos gigantes,
de esa, la enorme duda en la que vivo...
me abraza por siempre.
¿Por siempre acaso?
Sobre la sucia tierra de la nada digo vivir,
y en el cosmos de los espejismos audaces.
Me cubre el cielo de las miradas materiales
me abraza el aire de la destrucción oculta.
Pero, ¿por qué tengo mis ojos abiertos?
Me equivoco, seguramente...
una contra todos.
¿Eso será lo correcto?
Porque lo incorrecto me abraza,
y lo correcto me escapa.
Eso dicen.
¿Hay entonces para lo abstracto
también conceptos universales?
Pues cuando la relatividad cubre,
la existencia entra a dudar
de su propia existencia.
¿No?
Debería cambiar mi blancura
y mezclarme entre lo negro.
Tal vez eso sea más fácil,
que chocar hombros ajenos
al intentar cambiar el rumbo.
Duele que me rocen,
mientras avanzan seguros
hacia su propia luz, acompañados.
Los observo y sonríen como de costumbre,
sus dientes tan pulcros como siempre...
sonríen, de costumbre... sí, eso.
Acostumbran, y acostumbrarse, a veces
puede llamarse también fingir.
Yo en cambio, me siento rara...
a mi me rozan y me lastiman,
yo voy sola, yo suelo llorar.
Pero voy segura además
aunque de vez en cuando me caiga
porque vuelve a abatirme la duda...
¿Por qué ellos tan felices?
Ellos son una multitud feliz.
¿Por qué yo tan sola?
La soledad sabe herir muchas veces.
Y la contradicción sabe levantarme
limpiar mis rodillas sucias de polvo
y peinar mi pelo desarreglado.
¿No son esas, sonrisas aparentes?
Sí, pues la sonrisa de su alma no se ve.
¿Se atreven a llamarse multitud?
Miren sus almas... millas las dividen.
Y entonces... ¿qué es estar sola?
Y entonces, perdón, porque el olvido
me hizo ver un espejo, en una mentira.
Su suave mano nos hace solos,
y el estar solos, nos hace acompañados.
La pureza de su alma me envuelve,
después de todo,
¿qué más da?
Lloro y seca mis lágrimas
y besa mis ojos.
Llora, y seco sus lágrimas
y beso sus ojos.
Un abrazo, y a seguir sangrando.
¿Qué es más lindo que luchar?
¿Qué es más lindo que rozar hombros ajenos?
Sí, hacerlo de a dos, o de a uno...
o como se llame esto del amor,
de fusionar dos almas en una
en dos cuerpos.
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:: Un gustooo leeeerte amiga, muy buen escrito!!!