Julie Sopetran
Poeta recién llegado
Al tiempo no lo para el relojero
ni siquiera detiene un segundo en el paso
el tiempo se acelera, caballo desbocado
y más que correr, vuela, cual si fuera Pegaso
que cruzara mi mundo con mares incluídos.
No importa que vaya tan deprisa, que se pierda
que se engrase la piel en los pinos más altos
yo me quedo dormida leyendo a Don Quijote.
Mi brasero está lleno de ascuas
y aunque no tengo caballo
sudo.
Julie Sopetrán
Este poema está registrado en la propiedad intelectual.