Orfelunio
Poeta veterano en el portal
La escobilla me hablaba
Y allí estaba,
toda tiesa,
y de negro,
esperando un suceso,
triste y mojada;
unas veces al fresco,
otras de agua estancada…
Aromada de fresa…
La escobilla me hablaba.
Pobre escobilla,
que te sacan del tiesto
unas manos malvadas,
que dejado ya el resto
te refriegan la cara,
y en la blanca estampa
que mantienes muy clara,
te sacuden cabellos;
y si algo quedara,
sería en la trampa
que queda lo muerto,
en tu cabello revuelto,
asesinando a la baba;
sin pensar que en su intento
no miran pelos,
y a golpes te matan…
La escobilla me hablaba.
Y revives de nuevo
cuando llegas al huerto,
que siempre mojado
se mantiene al respecto,
aunque viejo apocado,
son limpios, discretos,
los bellos que quedan
en tu calva dispuestos;
y mientras yo razonaba,
mi mujer dijo ¡Ernesto…!,
¡la escobilla no habla!
No me importa,
los milagros aspectos…
La escobilla me hablaba.
Última edición: