Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
¡Vamos, vamos ahora, sin esperas!
ya es la hora de las espadas desenfundadas,
la hora de la lucha cuerpo a cuerpo
es la hora, compañeros, si miedo
al frente de los imposibles,
que nos esperan tanto si ganamos
o perdemos la batalla, que otros vendrán para ganar,
quizá a terminar la guerra.
ya es la hora de las espadas desenfundadas,
la hora de la lucha cuerpo a cuerpo
es la hora, compañeros, si miedo
al frente de los imposibles,
que nos esperan tanto si ganamos
o perdemos la batalla, que otros vendrán para ganar,
quizá a terminar la guerra.
Ya se terminaron las esperanzas
de dejar de pisar las flores
que hasta ellas, nos llaman por su defensa
nos entregan sus espadas de vibraciones,
de querer morir que aguantar las osadías
del reino del mal, que no para de desgastar
las circunferencias de la Vida.
de dejar de pisar las flores
que hasta ellas, nos llaman por su defensa
nos entregan sus espadas de vibraciones,
de querer morir que aguantar las osadías
del reino del mal, que no para de desgastar
las circunferencias de la Vida.
Ahora es el momento, no esperes
durmiendo sin querer despertar,
que no es momento de descanso
que no es momento de holgazanear
poniendo escusas de cansancio,
ya es el tiempo de levantar la cabeza
de no no bajarla, nunca más.
durmiendo sin querer despertar,
que no es momento de descanso
que no es momento de holgazanear
poniendo escusas de cansancio,
ya es el tiempo de levantar la cabeza
de no no bajarla, nunca más.
Amigo, si caigo en la batalla,
recoge mi espada, no la dejes caer
que desde donde esté iré con ella
contigo a nuestro mundo defender,
amigo si caigo...no me dejes morir
en la memoria, que desde donde este,
seré la historia, el día que la puedas contar.
recoge mi espada, no la dejes caer
que desde donde esté iré con ella
contigo a nuestro mundo defender,
amigo si caigo...no me dejes morir
en la memoria, que desde donde este,
seré la historia, el día que la puedas contar.
Rosario de Cuenca Esteban
Última edición: