Francisco Lechuga Mejia
Poeta que no puede vivir sin el portal
Las soledades
te encuentran cansado
y te esperan
o te llegan de la nada
cuando no te encuentras,
ésa nada no te llena,
que vacía,
está desencajada,
soledad cual vino vivo,
uno es quien decide,
uno quien lo bebe,
prefiero no ceder a la invitación
de ese licor que se torna amargo
en la garganta y sí a su otra cara;
a la dulce,
a la que invita a los olvidos,
a las compasivas reflexiones.
Sí, a esas yo me adhiero,
a esos tiempos del encuentro
relajado entre las página
que merecen ser leídas, repasadas.
Rosario de Cuenca Esteban / Francisco Lechuga Mejía
te encuentran cansado
y te esperan
o te llegan de la nada
cuando no te encuentras,
ésa nada no te llena,
que vacía,
está desencajada,
soledad cual vino vivo,
uno es quien decide,
uno quien lo bebe,
prefiero no ceder a la invitación
de ese licor que se torna amargo
en la garganta y sí a su otra cara;
a la dulce,
a la que invita a los olvidos,
a las compasivas reflexiones.
Sí, a esas yo me adhiero,
a esos tiempos del encuentro
relajado entre las página
que merecen ser leídas, repasadas.
Rosario de Cuenca Esteban / Francisco Lechuga Mejía