Y mi sufrir sigue en mi interior
como un puñal clavado en mi alma,
la vida hace tiempo me lo advirtió
escucho en silencio la voz que amarga.
Y seguiré esperándote hasta la eternidad
rendirme o vivir, y te quiero a ti,
tenerte sería poder alcanzar el arco iris
porque estoy lejos, y pronto vendrá la serenidad.
De la vida, con caminos de tinieblas y brumas
sin saber que rumbo he de tomar,
el momento llegará en una minuciosa suma
y en mi último gesto, sólo tengo ganas de llorar.
Y allí sigues escondido, en tu infinito espacio
temo no olvidarte jamás, surcando las olas del mar,
al final del día, te mimaré a través de mi camino
siempre te albergaré en mi corazón cansado de llorar.
Me siento a morir, a veces no lo puedo remediar
y los pájaros cantan al compás de mi garganta,
como un mal, que sólo busca la felicidad
a la espera de mi hogar, sólo es ilusión de hallar...
Y que el beso siga esperando, más quedé conmovida
el ayer no existe, y la espera se hace muy larga,
debo pensar como salir de aquí, son cosas de la vida
son mis breves versos para ti, mi bella dama.
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