CalufaCerva06
Poeta recién llegado
Crecimos como dos que se hacen uno,
besados en la frente, tomados de la mano.
Niños de amores retando al destino brusco,
fuimos, somos y seremos lo eterno y blancuzco.
Niña y joven, madre y mujer, escucha ¡Te clamo!,
hoy al cielo grito con desgarro...¡Te amo!.
besados en la frente, tomados de la mano.
Niños de amores retando al destino brusco,
fuimos, somos y seremos lo eterno y blancuzco.
Niña y joven, madre y mujer, escucha ¡Te clamo!,
hoy al cielo grito con desgarro...¡Te amo!.
Soñamos bajo el árbol, soñamos ser dos;
sólo tus ojos y sólo tu sonrisa soñadora,
amor, golpe arrogante y capricho de Dios.
Mientras delicada sostenías mi mano retadora,
aguerrida proclama: amor que lucha con bríos,
al verte tus ojos robaban a los míos
palabas innombrables, son suspiros, son suspiros
sólo tus ojos y sólo tu sonrisa soñadora,
amor, golpe arrogante y capricho de Dios.
Mientras delicada sostenías mi mano retadora,
aguerrida proclama: amor que lucha con bríos,
al verte tus ojos robaban a los míos
palabas innombrables, son suspiros, son suspiros
Y asomaron presurosos los retoños,
tu mano y la mía criando palomas.
Cuando volaron, tus ojos chillosos
decían: déjalos volar, es ya la hora
que vuelen entre el azul ventoso;
mas tu mano en la mía, tus ojos los míos,
tu pie y calzado evocaron un pasado
Me amas, te amo y aún sentimos escalofríos.
Fuimos chimenea de invierno helado;
siempre fuego, siempre caricias de amor
Lo eterno del cielo, lo sublime a manos de Dios.
tu mano y la mía criando palomas.
Cuando volaron, tus ojos chillosos
decían: déjalos volar, es ya la hora
que vuelen entre el azul ventoso;
mas tu mano en la mía, tus ojos los míos,
tu pie y calzado evocaron un pasado
Me amas, te amo y aún sentimos escalofríos.
Fuimos chimenea de invierno helado;
siempre fuego, siempre caricias de amor
Lo eterno del cielo, lo sublime a manos de Dios.
Y hoy partes dormida mi novia de pelo canoso,
vestido blanco, tus grietas que yo las besé.
Dolor un hombre viejo y viudo, dolor borroso;
El firmamento me lacera, es lo justo pensé
vestido blanco, tus grietas que yo las besé.
Dolor un hombre viejo y viudo, dolor borroso;
El firmamento me lacera, es lo justo pensé
Tu te vas y me esperas, es lo justo entre estrellas;
benditos en tierra y cielo, bendición del Señor.
Fuimos eternos, pues en tu mente me llevas
seremos inmortales pues aquí te tengo
Somos los mismos, somos uno en tardes bellas
y somos eternos, pues eterno fue nuestro amor.
benditos en tierra y cielo, bendición del Señor.
Fuimos eternos, pues en tu mente me llevas
seremos inmortales pues aquí te tengo
Somos los mismos, somos uno en tardes bellas
y somos eternos, pues eterno fue nuestro amor.