Vianne dPraux
Poeta que considera el portal su segunda casa

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Dos minutos.
[FONT="]Así empieza todo.
[FONT="]El sol toma los rayos que restan de ayer
[FONT="]y se apresura a inaugurarnos la mañana. Sonríes,
[FONT="]dices buenos días iluminando una habitación dormida,
[FONT="]Sonríes nuevamente. La luz se filtra
[FONT="]mojándonos el cuerpo con ganas de moverse. Entonces,
[FONT="]te regalo las primeras sílabas de mi pecho aletargado,
[FONT="] .[FONT="]y tú
[FONT="] ..[FONT="] y solamente tú
[FONT="]haces palpitar esa bestia roja
[FONT="]que únicamente tus manos tan dulces y modestas,
[FONT="] ..[FONT="]han sabido tan tiernamente domar.
[FONT="]Sonríes, sonreímos,
[FONT="]los segundos juegan a rozar la piel
[FONT="]que tú aún en mi no cubres:
[FONT="] ..[FONT="]casi nada,
[FONT="] .[FONT="]casi aire,
[FONT="]ese ínfimo espacio en el cual no pasa
[FONT="]ni una sola aguja;
[FONT="]pero entonces ,esa última separación
[FONT="] la desapareces para siempre.
[FONT="]Luego, al próximo minuto que camina
[FONT="]no dejas de mirarme,
[FONT="]me observas despacio, bebiéndome en cortos sorbos,
[FONT="]esperando que mi sabor quede entre tus ojos
[FONT="]con el mismo frescor de una palabra.
[FONT="]Sonríes nuevamente
[FONT="]y todo se llena mágicamente , con tu oxigeno
[FONT="]color canela entre mis poros.
[FONT="]Entonces llego gustosa
[FONT="] nuevamente a la canoa de tus labios
[FONT="]que buscan naufragar en todas mis riveras,
[FONT="]y me voy de mi para hacer en ti mi nido
[FONT="]alzando las alas a tu encuentro.
[FONT="]Y sonríes,
[FONT="]y yo te respondo sin pensarlo,
[FONT="]y seguimos
[FONT="]alargando ese minuto prisionero de nosotros;
[FONT="]Hablando y hablando
[FONT="]de esos dos primeros minutos
[FONT="]del aún todo el resto
[FONT="]que nos queda para querernos,
[FONT="]Tejiendo[FONT="] y tejiendo despacio
[FONT="]nuestra propia gran ordalía con el tiempo.
[FONT="]Sonreímos.
[FONT="]El día sólo ha abierto un párpado.