Ya huele a jazmín el río,
flota anárquicamente el polen en el aire,
ya florece el amor de la juventud,
acompañado de las hermosas vistas
del Albahicín.
Vuelan los pájaros libres,
pasan las personas trajeadas,
esas de cara amarga
prosiguen su camino automáticamente.
Sin pensar,
sin sentir,
sin pararse a admirar
la belleza de vivir.
Y mientras el mundo gira,
descompasadamente,
sin importarle nada,
unos jóvenes se quieren,
dos personas que se aman.
Y mientras el mundo sufre,
con asesinatos, guerras y contaminación,
ellos florecen alegres y sonrientes.
¿Pues acaso no es suficiente
amor para parar el mundo?,
y la gente sigue su camino,
autómatas de ideas prefijadas,
sin importarles aquellos dos jóvenes.
Cada uno, sigue su camino,
a su asesinato,
a su guerra,
a su Contaminación.
Personal.
flota anárquicamente el polen en el aire,
ya florece el amor de la juventud,
acompañado de las hermosas vistas
del Albahicín.
Vuelan los pájaros libres,
pasan las personas trajeadas,
esas de cara amarga
prosiguen su camino automáticamente.
Sin pensar,
sin sentir,
sin pararse a admirar
la belleza de vivir.
Y mientras el mundo gira,
descompasadamente,
sin importarle nada,
unos jóvenes se quieren,
dos personas que se aman.
Y mientras el mundo sufre,
con asesinatos, guerras y contaminación,
ellos florecen alegres y sonrientes.
¿Pues acaso no es suficiente
amor para parar el mundo?,
y la gente sigue su camino,
autómatas de ideas prefijadas,
sin importarles aquellos dos jóvenes.
Cada uno, sigue su camino,
a su asesinato,
a su guerra,
a su Contaminación.
Personal.
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