mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Te leo de noche...
Tiembla mi alma cada vez
que leo tu boca,
sintiéndome flor ante
tu mirada.
Espero el líquido dulce
del corazón enamorado
que riega mis dichas;
dos corazones con acceso
libre para levitar, montados
en la bicicleta de
sueños, recorriendo
juntos el placer
de sabernos uno
partido en dos...
Dos cuerpos... una semilla.
Dos gotas... un instante.
Dos te quiero... un suspiro.
Dos muertes... un impulso.
No sé por qué te leo,
será tal vez porque
tú guardas el
cachito de caricias
que tanto busco...
Te leo de noche,
prisionero mío...
Tiembla mi alma cada vez
que leo tu boca,
sintiéndome flor ante
tu mirada.
Espero el líquido dulce
del corazón enamorado
que riega mis dichas;
dos corazones con acceso
libre para levitar, montados
en la bicicleta de
sueños, recorriendo
juntos el placer
de sabernos uno
partido en dos...
Dos cuerpos... una semilla.
Dos gotas... un instante.
Dos te quiero... un suspiro.
Dos muertes... un impulso.
No sé por qué te leo,
será tal vez porque
tú guardas el
cachito de caricias
que tanto busco...
Te leo de noche,
prisionero mío...