magicomaqui
Poeta recién llegado
Solía repetir con poca fe la doctrina,
y veía la boca de aquel que había
probado con pena.
No quería bajar estrellas;
se excitaba bailando cubierta
de mar y niebla.
Mima lo que buscaba,
mimaba con cierta fuerza
y no quería ver la perfidia
de la guerra.
Su aroma a caramelo
no podía percibirse,
la tierra tragó a la mujer
y dejo el cuerpo silente:
una estatua a la inocencia
que se diluía en el ambiente.
Hoy se le ve sonreír
de un mundo que no existe.
y veía la boca de aquel que había
probado con pena.
No quería bajar estrellas;
se excitaba bailando cubierta
de mar y niebla.
Mima lo que buscaba,
mimaba con cierta fuerza
y no quería ver la perfidia
de la guerra.
Su aroma a caramelo
no podía percibirse,
la tierra tragó a la mujer
y dejo el cuerpo silente:
una estatua a la inocencia
que se diluía en el ambiente.
Hoy se le ve sonreír
de un mundo que no existe.