Lola Pérez y Maramín
Mi hermana mayor me hace de alcahueta
presentándome chicas atractivas
curvilíneas, sensuales y afectivas,
me conmina a perder mi silla asceta.
Esta noche soñé buscarme un novio
y de pronto pasó por mi cabeza
donde encontrar alguna gran belleza
como ligue seguro y sin casorio.
Mas no quiero intimar con sus amigas
y deseo encontrar mi buen avío
por mis medios, no quiero un amorío
a medias con mi hermana y sus intrigas.
Al despertar como algo sorprendente
una noticia oí sensacional
se anunciaba en la radio nacional
hombres libres sin carga dependiente.
Un amigo me guía en el camino
de encontrar mi pareja en cita a ciegas.
Por probar nada arriesgas y te juegas
disputar el amor con tu destino.
Me cargue de valor, con osadía...
intenté una cita con Juan Ramón
espero que no sea maricón.
La cosa afrontaré con valentía.
Al teléfono tengo hoy un mensaje,
alguna confusión con Juan Ramón.
Podría ser quizás buena ocasión
de conocer un bello personaje.
Amanecí nerviosa y en espera
que el teléfono vibrara ¡Ay mi madre!
deprisa se lo dije a mi compadre
¿Como será? esta cita desespera.
Ya concertamos, mañana a media tarde,
a las seis en la puerta de correos.
dulce su voz, no aguanto los deseos,
de pensarlo la sangre ya me arde.
Me preguntó que como vestiría,
hoy tendré ya que darle una respuesta
pues como soy una mujer apuesta
de rojo bien ceñida me vería.
De rojo color sangre vestirá,
me parece que quiere provocarme
un infarto, tal vez tonto me alarme,
ella quiere pensar que gustará.
De rojo bien ceñida y elegante
así me mostraré, cuando me vea,
espero que finolis no crea
a mi me gusta el hombre impresionante.
Pero pienso que al ir tan elegante
con un traje y corbata habré de ir.
Espero que se quiera divertir
e ir a bailar después del restaurante.
Le vi llegar apuesto y decidido,
un ramito de rosas en su mano.
Buen tipo de galán, pelo entrecano
y mi cuerpo en respuesta se ha encendido.
¡Qué belleza, figura exuberante!
Temblores me están dando de pensar
que mi tipo le vaya a disgustar.
Me da miedo probar ¡tomo el portante!
Ay que tipo tan extraño, ha salido
disparado. Me ha dejado en un suspiro.
¡Que cobarde esfumándose en un giro!
Otro encontraré, él se lo ha perdido.