cipres1957
Poeta veterano en el portal
Como tantas veces; me he acercado a ti
revolviendo lo eternamente revuelto;
las palabras inconsistentes, los verbos.
Planté geranios en tus manos y un sol,
para reconocerte en ellos.
Como tantas veces.
Como tantas veces; ultrajé mis ojos
humillado a un desatino,
y un perdón inequívoco al aire
se esfumaba en los silencios.
/Eres necia, rencor de piedra,
lámpara sin deseos apagándose
en los suspiros del viento;
viento viciado de dudas,
las mismas dudas.
Como tantas veces/
Como tantas veces; tu boca de hiedra
lanzaba brazos sobre mis paredes
trepabas reptando como sierpe;
clavabas espinas y luego huías.
Como tantas veces.
/Me duele verte morir, despacio,
secándote sin treguas;
suicidándote los ojos, la lengua, la sonrisa
contra mi angustia que se queda/
También me suicidas,
como tantas veces.
revolviendo lo eternamente revuelto;
las palabras inconsistentes, los verbos.
Planté geranios en tus manos y un sol,
para reconocerte en ellos.
Como tantas veces.
Como tantas veces; ultrajé mis ojos
humillado a un desatino,
y un perdón inequívoco al aire
se esfumaba en los silencios.
/Eres necia, rencor de piedra,
lámpara sin deseos apagándose
en los suspiros del viento;
viento viciado de dudas,
las mismas dudas.
Como tantas veces/
Como tantas veces; tu boca de hiedra
lanzaba brazos sobre mis paredes
trepabas reptando como sierpe;
clavabas espinas y luego huías.
Como tantas veces.
/Me duele verte morir, despacio,
secándote sin treguas;
suicidándote los ojos, la lengua, la sonrisa
contra mi angustia que se queda/
También me suicidas,
como tantas veces.
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