Alma fría, ciudad abandonada,
tus calles son como el desierto
una sola puerta abierta
en una casa con pocas ventanas
al fondo de la vida,
en la profundidad inesperada
emerges de la soledad.
Vacío, ancho y negro te vas haciendo
suspiro mientras te alejas.
Ciudad abandonada de espíritus errantes
que no encuentran en la muerte su morada,
ciudad de mi amor, unidad repetida
en cada uno de los dolores de mi vida.
Te llenas de polvo, conmigo envejeces,
a veces, me quieres y no me quieres
yo que quiero aislarme para siempre en ti
tengo un deseo de soledad intemporal.
En tu reseca tierra
quiero enterrar mis alas,
tu recuerdo, tu amor y tu mirada
porque allí no existe sol,
porque allí no existe nada,
es el mundo del olvido de un alma cansada
que es como tú, ciudad abandonada
tus calles son como el desierto
una sola puerta abierta
en una casa con pocas ventanas
al fondo de la vida,
en la profundidad inesperada
emerges de la soledad.
Vacío, ancho y negro te vas haciendo
suspiro mientras te alejas.
Ciudad abandonada de espíritus errantes
que no encuentran en la muerte su morada,
ciudad de mi amor, unidad repetida
en cada uno de los dolores de mi vida.
Te llenas de polvo, conmigo envejeces,
a veces, me quieres y no me quieres
yo que quiero aislarme para siempre en ti
tengo un deseo de soledad intemporal.
En tu reseca tierra
quiero enterrar mis alas,
tu recuerdo, tu amor y tu mirada
porque allí no existe sol,
porque allí no existe nada,
es el mundo del olvido de un alma cansada
que es como tú, ciudad abandonada