cesar curiel
Poeta que considera el portal su segunda casa
Si vez que lloro
no preguntes
el por qué, es la necesidad
de sentir que respiro dentro de un mundo
que me asfixia y me llena de dolor;
es la tristeza tal vez de ver la justicia
disfrazada, con caretas de colores
y la muerte sentada en un trono,
dirigiendo a mi país.
Si acaso vez que sufro
déjame solo escribir,
cortar margaritas y con mi pluma
sentir tal vez el viento golpear
mi frente, ir lejos con los que ya no están,
tomar sus manos y caminar.
Si vez que no hablo
solo déjame pensar, recordar cuando ayer
yo te amaba y aun podía sentir
tu libertad, te amo, y eso lo sabes bien;
pues crecí viendo tus calles, oliendo tu aroma,
jugando en tus parques, escuchando de ti.
Si vez que lloro, no preguntes por qué
son cosas que traigo adentro,
solo te pido déjame escribir.
el por qué, es la necesidad
de sentir que respiro dentro de un mundo
que me asfixia y me llena de dolor;
es la tristeza tal vez de ver la justicia
disfrazada, con caretas de colores
y la muerte sentada en un trono,
dirigiendo a mi país.
Si acaso vez que sufro
déjame solo escribir,
cortar margaritas y con mi pluma
sentir tal vez el viento golpear
mi frente, ir lejos con los que ya no están,
tomar sus manos y caminar.
Si vez que no hablo
solo déjame pensar, recordar cuando ayer
yo te amaba y aun podía sentir
tu libertad, te amo, y eso lo sabes bien;
pues crecí viendo tus calles, oliendo tu aroma,
jugando en tus parques, escuchando de ti.
Si vez que lloro, no preguntes por qué
son cosas que traigo adentro,
solo te pido déjame escribir.