Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Después de muchos años y de vuelta a su casa natal, aquel andariego emigrante, respiró los alejados olores de su infancia y un suspiro largo, llenó de luces nuevas las estancias.
Regresaba cansado y mayor pero no viejo, la vejez solo está en el Alma y su alma era anciana, sutil diferencia.
Todo estaba como lo dejó, nada le podría sorprender...¿O si...? si, le sorprendió al abrir su libro favorito, una Rosa roja, que aún olía a su amada.
El sol entraba por sus anchas y el sonrió, ¡Estaba en casa!
Rosario de Cuenca Esteban
Regresaba cansado y mayor pero no viejo, la vejez solo está en el Alma y su alma era anciana, sutil diferencia.
Todo estaba como lo dejó, nada le podría sorprender...¿O si...? si, le sorprendió al abrir su libro favorito, una Rosa roja, que aún olía a su amada.
El sol entraba por sus anchas y el sonrió, ¡Estaba en casa!
Rosario de Cuenca Esteban
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