Alma ventura
Poeta asiduo al portal
En los dìas y en las noches,
justo si quieres dormir,
te castigan
te fastidian
los mosquitos sin fin.
Ya no importa mosquitero
abanico o isecticida,
hacen festìn de tus piernas
o de tus brazos,
y viven muy feliz.
Y si te arriegas a morir
ahogado de calor,
y te cubres con todo
lo que tiene tu colchòn,
no vayas tù
ciego a creer,
que te salvaràs de su vaivèn.
Pues a tu cabeza ellos iràn,
y en tu oìdo celebraràn,
para volverte a fastidiar
y tu cara poder picar.
Por eso ya me resigno,
y nisiquiera los noto,
esos terribles mosquitos
que pican hasta el enojo.
Sòlo una cosa has de recordar:
tu picadura no rascaràs, pues una mancha
te quedarà,
que sòlo Dios te la ha de quitar...
justo si quieres dormir,
te castigan
te fastidian
los mosquitos sin fin.
Ya no importa mosquitero
abanico o isecticida,
hacen festìn de tus piernas
o de tus brazos,
y viven muy feliz.
Y si te arriegas a morir
ahogado de calor,
y te cubres con todo
lo que tiene tu colchòn,
no vayas tù
ciego a creer,
que te salvaràs de su vaivèn.
Pues a tu cabeza ellos iràn,
y en tu oìdo celebraràn,
para volverte a fastidiar
y tu cara poder picar.
Por eso ya me resigno,
y nisiquiera los noto,
esos terribles mosquitos
que pican hasta el enojo.
Sòlo una cosa has de recordar:
tu picadura no rascaràs, pues una mancha
te quedarà,
que sòlo Dios te la ha de quitar...
::