nadelo
Poeta recién llegado
Solo, cautivo Pálido, caído,
en lo negro de tus ojos.
Es el vacío del amor.
Amor incontrable, perdido,
he rasguñado el cielo en mar rojo;
mas oigo sólo remedo burlón de mi dolor.
Y no te incomoda mi silencio,
si tuerzo los pasos y espalda te doy
Lento me convierto.
Sueño podrido.
Lágrima reseca.
Olvido.
Color de la muerte.
La sombra.
Y tú no sientes los temores ni la rabia
de la mariposa cuando pierde la magia
Esos ojos en esquina del ayer
son las marcas de fuego al perecer,
porque buscando alivio; Indiferencia!
hasta el cuello atestado: indolencia.
mis párpados bisturíes de silencio
y mi boca ya gutural ya tunel abisal,
me desangran espumarajo y desprecio
de abortiva mariposa estomacal.
Y tú!
Me sonries a medias simpatía.
Miserable centavo al mendigo del día
No me preguntes cómo me encuentro!
No me consueles con todo estará bien!
Pues tú no entiendes qué es lo que siento,
menos descifrar lo impreso en este papel.