Como cada tarde...
mi cuerpo que arde
buscaba tú sombra,
mi vista se asombra...
sin ser yo cobarde.
Al verte yacido...
tan largo, tendido,
el viento alevoso...
por ser poderoso
contigo ha podido.
Hoy pago derramas...
sin umbrío tus ramas
no tengo cobijo,
donde me dirijo
si tu no me llamas.
Eras mi consuelo...
sin sombra tu suelo
no tengo paseos,
tampoco deseos
de seguir mi vuelo.
Me entiendes ahora...
mi alma lo implora,
el árbol tendido...
tu cuerpo yacido
en féretro mora.
Es este el camino...
seguir tu destino,
poder cada día
disfrutar la umbría
que marca tu sino.
mi cuerpo que arde
buscaba tú sombra,
mi vista se asombra...
sin ser yo cobarde.
Al verte yacido...
tan largo, tendido,
el viento alevoso...
por ser poderoso
contigo ha podido.
Hoy pago derramas...
sin umbrío tus ramas
no tengo cobijo,
donde me dirijo
si tu no me llamas.
Eras mi consuelo...
sin sombra tu suelo
no tengo paseos,
tampoco deseos
de seguir mi vuelo.
Me entiendes ahora...
mi alma lo implora,
el árbol tendido...
tu cuerpo yacido
en féretro mora.
Es este el camino...
seguir tu destino,
poder cada día
disfrutar la umbría
que marca tu sino.
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