ludmila
Poeta veterano en el portal
Detrás de tu silencio
debe haber otro silencio
pidiendo a borbotones que alguien hable
Que cuando te repliegas en el limbo
te rescate una caricia inadecuada
que te de la posibilidad del monopolio
de enojarte con tu enojo
porque fue derrumbe el abandono
Y hace frío para recoger de los escombros
pieles, huesos y gargantas
sin sangre
sangre blanca
sangre seca de la leche derramada
por la madre que murió en esta batalla.
No me niegues tu nobleza
el vacío se llenó de carne blanda
prostituida en la mirada de cebolla
envuelta en callosas bocanadas.
Yo no puedo devolverte la confianza
sólo puedo ofrecerte mi osamenta,
mi endemoniada emoción resucitada.
Yo estuve en los escombros
todavía busco mis entrañas
debe haber otro silencio
pidiendo a borbotones que alguien hable
Que cuando te repliegas en el limbo
te rescate una caricia inadecuada
que te de la posibilidad del monopolio
de enojarte con tu enojo
porque fue derrumbe el abandono
Y hace frío para recoger de los escombros
pieles, huesos y gargantas
sin sangre
sangre blanca
sangre seca de la leche derramada
por la madre que murió en esta batalla.
No me niegues tu nobleza
el vacío se llenó de carne blanda
prostituida en la mirada de cebolla
envuelta en callosas bocanadas.
Yo no puedo devolverte la confianza
sólo puedo ofrecerte mi osamenta,
mi endemoniada emoción resucitada.
Yo estuve en los escombros
todavía busco mis entrañas