Mavila
Poeta que considera el portal su segunda casa
Como duele el corazón
cuando está lleno de agujeros
y cada uno sangrando sin consuelo,
en medio, el mordisco más certero
el que me dejó
sin mi parte del centro,
en ella estaba mi alegría
mi dicha y felicidad,
ahora... nada es igual,
imploro consuelo
a los más altos cargos del cielo;
inútil levanto mis ojos
y nadie me mira…
imploro en las llanuras del alma
y el desierto sólo encuentro,
sigo, sin seguir
por la inercia conducida,
en el río sumergida
mirando por si atisbo
una porción
de algún sueño improvisado
que me deje el consuelo
de saber que había soñado.
cuando está lleno de agujeros
y cada uno sangrando sin consuelo,
en medio, el mordisco más certero
el que me dejó
sin mi parte del centro,
en ella estaba mi alegría
mi dicha y felicidad,
ahora... nada es igual,
imploro consuelo
a los más altos cargos del cielo;
inútil levanto mis ojos
y nadie me mira…
imploro en las llanuras del alma
y el desierto sólo encuentro,
sigo, sin seguir
por la inercia conducida,
en el río sumergida
mirando por si atisbo
una porción
de algún sueño improvisado
que me deje el consuelo
de saber que había soñado.
Mavila.
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