David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
A una señora borracha (Soneto satírico)
Érase una señora con salero,
que gustaba los vinos sin medida,
toda clases de alcoholes, de bebidas
de buena importación del tabernero.
Cogió, como digo, vicio fiero
a los viajes furtivos, las venidas
a bodegas, que andaban bien surtidas
para hacer de su vientre un botellero.
Tal afición cogióse a la botella,
que su gesto, un buen día, tornó a laso
y en su salud el vicio le hizo mella.
El médico, le dijo, con gran caso,
la receta que os digo ahora, a ella:
Al día, solo agua y solo un vaso.
Érase una señora con salero,
que gustaba los vinos sin medida,
toda clases de alcoholes, de bebidas
de buena importación del tabernero.
Cogió, como digo, vicio fiero
a los viajes furtivos, las venidas
a bodegas, que andaban bien surtidas
para hacer de su vientre un botellero.
Tal afición cogióse a la botella,
que su gesto, un buen día, tornó a laso
y en su salud el vicio le hizo mella.
El médico, le dijo, con gran caso,
la receta que os digo ahora, a ella:
Al día, solo agua y solo un vaso.
::¡VIVA EL VINOOOOOOOOOO...
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