novia perdida
Poeta fiel al portal
Siempre quise lo mejor para ti,
te cuidé, y respeté con cada centímetro de mi piel,
fuiste la luz, la vida, el agua y la sed,
me alejaste de la oscuridad,
mientras yo, sané tus heridas y te cubrí de caricias,
de amor, de besos, de pasión.
Hasta el día que infelizmente partiste,
tus alas habían sanado, yo no era mas que aquella curandera,
la que lavó y limpió tus heridas,
no la princesa que siempre quise ser,
no la diosa que me juraste que era,
mientras cuidaba de ti, tu soñabas con la libertad,
con abandonar lo que yo te ofrecía e ir mas allá
No bastaron mis besos,
ni mi suplica, ni mi amor desenfrenado,
poco importó el tiempo,
y mi dedicación
La princesa desapareció,
la diosa se esfumó, no me quedaron más que cenizas y un cuento inconcluso.
Hoy te observo nuevamente herido,
nuevamente frágil, vulnerable, como aquella primera vez,
perdiendo la vida a borbotones,
veo tu espíritu intentando abandonar tu cuerpo.
Me trago mi dolor, censuro mi dignidad,
y abro mi puerta para que tu cuerpo letárgico descanse,
curaré tus heridas, amor ingrato,
amor lleno de llanto, seré nuevamente la curandera,
la princesa, la diosa.
te cuidé, y respeté con cada centímetro de mi piel,
fuiste la luz, la vida, el agua y la sed,
me alejaste de la oscuridad,
mientras yo, sané tus heridas y te cubrí de caricias,
de amor, de besos, de pasión.
Hasta el día que infelizmente partiste,
tus alas habían sanado, yo no era mas que aquella curandera,
la que lavó y limpió tus heridas,
no la princesa que siempre quise ser,
no la diosa que me juraste que era,
mientras cuidaba de ti, tu soñabas con la libertad,
con abandonar lo que yo te ofrecía e ir mas allá
No bastaron mis besos,
ni mi suplica, ni mi amor desenfrenado,
poco importó el tiempo,
y mi dedicación
La princesa desapareció,
la diosa se esfumó, no me quedaron más que cenizas y un cuento inconcluso.
Hoy te observo nuevamente herido,
nuevamente frágil, vulnerable, como aquella primera vez,
perdiendo la vida a borbotones,
veo tu espíritu intentando abandonar tu cuerpo.
Me trago mi dolor, censuro mi dignidad,
y abro mi puerta para que tu cuerpo letárgico descanse,
curaré tus heridas, amor ingrato,
amor lleno de llanto, seré nuevamente la curandera,
la princesa, la diosa.
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