fetablas
Poeta recién llegado
Ahora que por fin he quedado solo,
que la inoportuna desgracia del día a día,
ha dejado en paz mi mente y mis sentidos,
es ahora cuando mí mente te evoca
y se atreve a encontrarte.
Y no es necesario un gran esfuerzo,
para tenerte aquí a mí lado,
solo basta recordarte, amada mía...
Mí bien amada, refugio de mis penas y alegrías,
no te vayas de aquí, quédate, la noche es tan fría sin tí,
y pése a que mis ojos estan tan cansados,
no dejo de dibujarte en la penumbra de mí cuarto.
Dulce corazón, se que eres mía,
déjame llevarte como amuleto a diario,
para quitarme este mal de amores,
que solo tú sabes sanar.
que la inoportuna desgracia del día a día,
ha dejado en paz mi mente y mis sentidos,
es ahora cuando mí mente te evoca
y se atreve a encontrarte.
Y no es necesario un gran esfuerzo,
para tenerte aquí a mí lado,
solo basta recordarte, amada mía...
Mí bien amada, refugio de mis penas y alegrías,
no te vayas de aquí, quédate, la noche es tan fría sin tí,
y pése a que mis ojos estan tan cansados,
no dejo de dibujarte en la penumbra de mí cuarto.
Dulce corazón, se que eres mía,
déjame llevarte como amuleto a diario,
para quitarme este mal de amores,
que solo tú sabes sanar.