Adelita Postmoderna
Poeta recién llegado
Te esperaré bajo la lluvia de una de tus carcajadas.
Me dormiré en el hastío de tus huesos
y miraré tus ojos esperando que por fin me abras la puerta.
Me dormiré en el hastío de tus huesos
y miraré tus ojos esperando que por fin me abras la puerta.
Que ese pantano del corazón
me consuma en un suspiro de
tus besos prohibidos.
me consuma en un suspiro de
tus besos prohibidos.
Que las estrellas me pregunten por ti
y yo te niegue tan calladamente,
tan necesitando tus frágiles caderas.
y yo te niegue tan calladamente,
tan necesitando tus frágiles caderas.
Te esperaré durante el -soul- de la mañana.
De mis ganas y mi fe.
De la luna apagada de por vida por esta que es la espera.
De mis ganas y mi fe.
De la luna apagada de por vida por esta que es la espera.
De noches entrañables y anheladas,
de labios que carcomen,
de mi histeria
y mi saliva.
de labios que carcomen,
de mi histeria
y mi saliva.
Con mis ilusiones pétreas y gastadas,
con mis manos ensangrentadas
y mi esperanza diluída,
te esperaré en una mirada,
en un beso o una llamada.
con mis manos ensangrentadas
y mi esperanza diluída,
te esperaré en una mirada,
en un beso o una llamada.
Te esperaré sonriendo,
que cuando llegues...
¡Lo sé!
Te quedarás por siempre.
que cuando llegues...
¡Lo sé!
Te quedarás por siempre.