Pepe Brg
Poeta recién llegado
¿Cómo escribirle al invierno?,
si al irte te llevaste el blanco en tus piernas,
ya no podré escribirle al magma , de tu fuga se incendio parte de mi ojo,
no hay eclipse que no extrañe las noches, donde tus pecas brillaban,
o el mas dulce de tus besos, que mis labios añoraban,
si no te conociera, diría que el mundo es cuadrado,
pero por que te conozco, se que aun anida en tu boca, el fuego,
que ruega por ser vencido con mi saliva,
que brotaba cada ves que tu ombligo cedía,
ese camino hacia la puerta, donde tus sueños dormían,
donde mi lengua jugaba, hoy no existe, no hay rincón en tu cuerpo,
que mi mano no haya coqueteado antes, no,
puede que mañana seas otra, que habrás los ojos,
y se haya borrado el cassette de memorias,
puede que al ver una guitarra, ya no ruegues por canciones,
o que un cigarro de mariguana, ya te sepa a pura mierda,
cosas que se van poco a poco dando con los años,
años que ya no te veré en vuestra regadera,
quizás en un tropiezo de tiempo,
te vuelvas a topar con las sandalias, esas que aun conservo,
esas que olvidaste de entre las sabanas, voy por la calle, que respira,
la ausencia de un cuerpo, ¿que le explico? si tu abordaste aquel coche,
mujer, recuerda que en las noches, el mundo es muy grande
pero cuando me extrañes Madrid será muy pequeño.
Pepe Barragán
si al irte te llevaste el blanco en tus piernas,
ya no podré escribirle al magma , de tu fuga se incendio parte de mi ojo,
no hay eclipse que no extrañe las noches, donde tus pecas brillaban,
o el mas dulce de tus besos, que mis labios añoraban,
si no te conociera, diría que el mundo es cuadrado,
pero por que te conozco, se que aun anida en tu boca, el fuego,
que ruega por ser vencido con mi saliva,
que brotaba cada ves que tu ombligo cedía,
ese camino hacia la puerta, donde tus sueños dormían,
donde mi lengua jugaba, hoy no existe, no hay rincón en tu cuerpo,
que mi mano no haya coqueteado antes, no,
puede que mañana seas otra, que habrás los ojos,
y se haya borrado el cassette de memorias,
puede que al ver una guitarra, ya no ruegues por canciones,
o que un cigarro de mariguana, ya te sepa a pura mierda,
cosas que se van poco a poco dando con los años,
años que ya no te veré en vuestra regadera,
quizás en un tropiezo de tiempo,
te vuelvas a topar con las sandalias, esas que aun conservo,
esas que olvidaste de entre las sabanas, voy por la calle, que respira,
la ausencia de un cuerpo, ¿que le explico? si tu abordaste aquel coche,
mujer, recuerda que en las noches, el mundo es muy grande
pero cuando me extrañes Madrid será muy pequeño.
Pepe Barragán
Última edición: