nasme
Poeta fiel al portal
En tus silencios mejor te oigo.
En tu llanto me cobijo.
A la derecha del pecho también
llegan los latidos.
Sordos ojos que no saben
mirar cuando es debido
hojas secas que arrastra
el viento hasta mi pie un quejido.
La cadena que lo sujeta es de hilo
¿está descosido?
Tenemos la mañana en los ojos
y la voz con esparadrapo fundido.
Mi lengua callada
caminando entre
olivos, sabiendo que
no te tengo, siempre
estas conmigo.
Inundan de verde mis ojos
en mi recuerdo te siento dormido
cuando despiertas en mis noches
me dices lo que me has querido
oscurecen mis ojos como
olivar rendido y no quiero que amanezca
hasta coser uno a uno lo descosido.
Que en tus silencios mejor te oigo
que ni llanto ni quejido
que vallan las hojas secas a rodar por el camino.
Latir, latir al unísono dos corazones
en el silencio, y por siempre
¿acaso fundidos?
En tu llanto me cobijo.
A la derecha del pecho también
llegan los latidos.
Sordos ojos que no saben
mirar cuando es debido
hojas secas que arrastra
el viento hasta mi pie un quejido.
La cadena que lo sujeta es de hilo
¿está descosido?
Tenemos la mañana en los ojos
y la voz con esparadrapo fundido.
Mi lengua callada
caminando entre
olivos, sabiendo que
no te tengo, siempre
estas conmigo.
Inundan de verde mis ojos
en mi recuerdo te siento dormido
cuando despiertas en mis noches
me dices lo que me has querido
oscurecen mis ojos como
olivar rendido y no quiero que amanezca
hasta coser uno a uno lo descosido.
Que en tus silencios mejor te oigo
que ni llanto ni quejido
que vallan las hojas secas a rodar por el camino.
Latir, latir al unísono dos corazones
en el silencio, y por siempre
¿acaso fundidos?
Última edición:

