mujerbonita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Al hijo que nuca tuve...
Entre celosías de miel
te bordé con aguja de flauta cantarina,
eras tú la ilusión
que volvería fecunda la maternidad truncada.
Te inventé sano
en la carriola de mi vientre,
mirada de ángel
piel canela
cuerpo forrado de ternura viva;
nadabas en mis líquidos
dando piruetas de alegría
al saberte amado.
Entre humo de quimeras
te vestí bebé con nubes de paciencia,
en el suplicio de una noche fría.
Pedazo mío,
retozaste feliz en la canasta
nebulosa del ensueño.
Ante la incertidumbre de la espera,
por fin te deslizaste
como pez hacia la vida
volviéndote sangre;
dejaste la placenta
nutrida con coágulos de amor.
Viví contigo
el hermoso desgarro
del desprendimiento,
en cuerpo agónico.
Hoy sólo eres recuerdo,
guardo tu cordón umbilical
en la marimba hueca de
mis entrañas;
aunque tus caricias persisten
en cada membrana del ayer
sin fundamento.
Quise tener un hijo,
y nunca pude...
pero la tierra
se mantiene húmeda
y aún es fértil...
Entre celosías de miel
te bordé con aguja de flauta cantarina,
eras tú la ilusión
que volvería fecunda la maternidad truncada.
Te inventé sano
en la carriola de mi vientre,
mirada de ángel
piel canela
cuerpo forrado de ternura viva;
nadabas en mis líquidos
dando piruetas de alegría
al saberte amado.
Entre humo de quimeras
te vestí bebé con nubes de paciencia,
en el suplicio de una noche fría.
Pedazo mío,
retozaste feliz en la canasta
nebulosa del ensueño.
Ante la incertidumbre de la espera,
por fin te deslizaste
como pez hacia la vida
volviéndote sangre;
dejaste la placenta
nutrida con coágulos de amor.
Viví contigo
el hermoso desgarro
del desprendimiento,
en cuerpo agónico.
Hoy sólo eres recuerdo,
guardo tu cordón umbilical
en la marimba hueca de
mis entrañas;
aunque tus caricias persisten
en cada membrana del ayer
sin fundamento.
Quise tener un hijo,
y nunca pude...
pero la tierra
se mantiene húmeda
y aún es fértil...