Romeo enamorado
Poeta recién llegado
Poco a poco logro hacerme la idea de que ya no estoy vivo, de que pase a otro plano.
Veo mi cuerpo reposar en el hospital donde intentan reanimarme, pero todo intento es nulo, llego la hora.
Pero aun sigo en este mundo, atrapado, por una cuestión que me ata todavía a este plano intermedio entre dos mundos.
Esa razón es una mujer, una fémina a la cual pertenezco.
Mi amor, mi querida, siempre estaré a tu lado, aunque tu vista sea limitada al no poder contemplar mi presencia.
Exploro las calles en búsqueda tuya, pero no tengo mucho éxito, perduro un largo lapso, en el que tu ausencia me consume, me hundo en las largas horas que están llenas de tu falta.
Sin embargo arriba el día en el que por fin te encuentro, sin pensarlo, te escolto hasta tu hogar es ahí donde quiero estar.
Día y noche a tu lado, te observo dormir, te acompaño a todo lugar, pero tu no te das cuenta de mi presencia, de que estoy a tu parejo, sin salirme del margen, estoy para cuidarte. Mas me encuentro indefenso, soy incapaz de comunicarme contigo, he intentado de abundantes maneras, pero no logro la culminación, los meses pasan, el tiempo hace su trabajo.
Que mi deber es esperarte, toda tu existencia, sin embargo no estoy seguro si estaré siempre en este plano, presiento que no durare mucho en esta tangente, debo apresurarme a comunicarme contigo, quiero que sepas, que siempre he estado a tu parejo y que no pienso dejarte al menos que una fuerza mayor lo impida.
Pasan los días y te doy una señal de mi presencia, tu atemorizada no sabes lo que representa esa señal. Después de una jornada comienzas a creer que soy yo el que esta asechando tu seguridad, pero no estas del todo segura, necesito indicar mas señalés.
Horas después, aseguras que soy yo, y no puedes evitar el llanto, trato de secar tus lágrimas, pero me veo imposibilitado, pues no puedo hacer un contacto físico, que daría por una caricia tuya, tocarte por ultima vez, mas extrañamente mis anhelos, se vuelven realidad, por unos cuantos segundos, podemos hacer contacto físico, pintar caricias, el llanto no se hace esperar, sin embargo dicho momento se hace mas interesante, pues puedes escucharme y verme, ya que había asumido una forma parcialmente visible. Me despido con un ultimo beso.
De repente una luz se hace presente, me temo que ha llegado la hora de partir a otro plano mas allá de lo imaginado, la tristeza me inunda, pero nada es para siempre, me alegra el hecho de que te hallas cruzado en mi camino, me enseñaste muchas cosas, y no discuto la hora en que llegaste, mucho menos debo discutir la salida.
Al final todo pasa, y te me atrevo a decir, que te esperare en aquel plano al cual me aproximo. "Hasta pronto".
Diego Rome
09:50 p.m 11.Julio.10
Veo mi cuerpo reposar en el hospital donde intentan reanimarme, pero todo intento es nulo, llego la hora.
Pero aun sigo en este mundo, atrapado, por una cuestión que me ata todavía a este plano intermedio entre dos mundos.
Esa razón es una mujer, una fémina a la cual pertenezco.
Mi amor, mi querida, siempre estaré a tu lado, aunque tu vista sea limitada al no poder contemplar mi presencia.
Exploro las calles en búsqueda tuya, pero no tengo mucho éxito, perduro un largo lapso, en el que tu ausencia me consume, me hundo en las largas horas que están llenas de tu falta.
Sin embargo arriba el día en el que por fin te encuentro, sin pensarlo, te escolto hasta tu hogar es ahí donde quiero estar.
Día y noche a tu lado, te observo dormir, te acompaño a todo lugar, pero tu no te das cuenta de mi presencia, de que estoy a tu parejo, sin salirme del margen, estoy para cuidarte. Mas me encuentro indefenso, soy incapaz de comunicarme contigo, he intentado de abundantes maneras, pero no logro la culminación, los meses pasan, el tiempo hace su trabajo.
Que mi deber es esperarte, toda tu existencia, sin embargo no estoy seguro si estaré siempre en este plano, presiento que no durare mucho en esta tangente, debo apresurarme a comunicarme contigo, quiero que sepas, que siempre he estado a tu parejo y que no pienso dejarte al menos que una fuerza mayor lo impida.
Pasan los días y te doy una señal de mi presencia, tu atemorizada no sabes lo que representa esa señal. Después de una jornada comienzas a creer que soy yo el que esta asechando tu seguridad, pero no estas del todo segura, necesito indicar mas señalés.
Horas después, aseguras que soy yo, y no puedes evitar el llanto, trato de secar tus lágrimas, pero me veo imposibilitado, pues no puedo hacer un contacto físico, que daría por una caricia tuya, tocarte por ultima vez, mas extrañamente mis anhelos, se vuelven realidad, por unos cuantos segundos, podemos hacer contacto físico, pintar caricias, el llanto no se hace esperar, sin embargo dicho momento se hace mas interesante, pues puedes escucharme y verme, ya que había asumido una forma parcialmente visible. Me despido con un ultimo beso.
De repente una luz se hace presente, me temo que ha llegado la hora de partir a otro plano mas allá de lo imaginado, la tristeza me inunda, pero nada es para siempre, me alegra el hecho de que te hallas cruzado en mi camino, me enseñaste muchas cosas, y no discuto la hora en que llegaste, mucho menos debo discutir la salida.
Al final todo pasa, y te me atrevo a decir, que te esperare en aquel plano al cual me aproximo. "Hasta pronto".
Diego Rome
09:50 p.m 11.Julio.10
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