Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Siempre que se adivinaba que una tormenta venía, ella se dirigía al bosque, cercano a su casa.
Desde muy pequeña sabía tenía que hacerlo y acudía a la cita pasara lo que pasara y su familia lo consentía y aunque no lo comprendían, la dejaban hacer.
Al regreso de su encuentro con los rayos y truenos, el contorno de su cuerpo, relucía... Todos lo notaban.
Había gente que se acercaba a ella y cuando su sonrisa les acariciaba, sentían paz y armonía.
Rosario de Cuenca Esteban
Desde muy pequeña sabía tenía que hacerlo y acudía a la cita pasara lo que pasara y su familia lo consentía y aunque no lo comprendían, la dejaban hacer.
Al regreso de su encuentro con los rayos y truenos, el contorno de su cuerpo, relucía... Todos lo notaban.
Había gente que se acercaba a ella y cuando su sonrisa les acariciaba, sentían paz y armonía.
Rosario de Cuenca Esteban