Pensando en ti estoy,
vivo cobardemente de tu recuerdo,
las noches a tu lado se fueron,
nuestros instantes poco a poco desvanecieron.
Perdida entre los días,
hundida en el dolor,
aquí permanecen los momentos,
esos instantes de gran bendición
que me hacen estar
con los ojos llorosos por el adiós.
Soportando tu ausencia en mis días,
reflejando mi desesperación,
fingiendo que estoy bien
como un sueño sin ilusión,
como un canto sin sonido,
como un niño sin temor,
Llorando por las noches
resistiendo sin tu voz,
conquistando un universo,
triunfando en el mundo de desilusión.
Te fuiste
dejando mi mente en el pasado,
llevándote mi alma, mi razón,
olvidando tu nombre en mis pensamientos,
arrebatando la única fortaleza de mi corazón.
La oscuridad me rodea,
seguiré observándote en mis sueños.
El temor arde en mis venas,
pues aún me persigue
la frialdad de tu recuerdo.
vivo cobardemente de tu recuerdo,
las noches a tu lado se fueron,
nuestros instantes poco a poco desvanecieron.
Perdida entre los días,
hundida en el dolor,
aquí permanecen los momentos,
esos instantes de gran bendición
que me hacen estar
con los ojos llorosos por el adiós.
Soportando tu ausencia en mis días,
reflejando mi desesperación,
fingiendo que estoy bien
como un sueño sin ilusión,
como un canto sin sonido,
como un niño sin temor,
Llorando por las noches
resistiendo sin tu voz,
conquistando un universo,
triunfando en el mundo de desilusión.
Te fuiste
dejando mi mente en el pasado,
llevándote mi alma, mi razón,
olvidando tu nombre en mis pensamientos,
arrebatando la única fortaleza de mi corazón.
La oscuridad me rodea,
seguiré observándote en mis sueños.
El temor arde en mis venas,
pues aún me persigue
la frialdad de tu recuerdo.