Pequeña cajita encantada, que no por ser pequeña y a la vez muy privada,
debemos abrir, pues ese privilegio tan solo te corresponde a ti,
mas como fue origen de tristezas, mejor enterrarla, y sembrar sobre ella bellas rosas,
pues mas vale una amistosa rosa con esencia, que un ramo de ellas que a nada huelan...
Estrellas a tu bomboncito y mis respetos al respecto...
Vidal