David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
Las lágrimas lloran tu triste locura,
derraman su llanto por esas mejillas
que son de la Tierra placer, maravillas
que llevan la boca, sagaz hendidura.
Las lágrimas lloran tu esencia más pura,
derraman su llanto por donde tú brillas,
deslumbras estrellas y soles, las villas
más altas del mundo de gran hermosura.
Tus lágrimas bellas son oro y veneno,
un astro perdido por el que yo peno,
son todo y son nada del todo y la nada.
Tu llanto me mata, tu llanto envenena
mis cielos de altura, tan bajos de pena
que tienes adentro del alma guardada.
Las repeticiones tanto en los cuartetos (1º, 2º-5º y 6º versos), como en los tercetos (veneno-peno/envenena-pena) son intencionadas, no "sacadas de la manga".
derraman su llanto por esas mejillas
que son de la Tierra placer, maravillas
que llevan la boca, sagaz hendidura.
Las lágrimas lloran tu esencia más pura,
derraman su llanto por donde tú brillas,
deslumbras estrellas y soles, las villas
más altas del mundo de gran hermosura.
Tus lágrimas bellas son oro y veneno,
un astro perdido por el que yo peno,
son todo y son nada del todo y la nada.
Tu llanto me mata, tu llanto envenena
mis cielos de altura, tan bajos de pena
que tienes adentro del alma guardada.
Las repeticiones tanto en los cuartetos (1º, 2º-5º y 6º versos), como en los tercetos (veneno-peno/envenena-pena) son intencionadas, no "sacadas de la manga".