Vevero
Poeta reconocida en el portal
Cuando decidiste, ausente, sustraerme la mirada
de susurros acodados en el alero del alma,
en sentencias convertiste
cada una de mis lágrimas;
y los versos se escaparon
temprano por la mañana.
El silencio se hizo amigo
de la emoción y mi añoranza,
entre nostalgias, carentes
de abrigo y de esperanza,
fui sometiendo los goznes de cada una de mis alas
Y ya no levanto vuelo,
aún cuando la brisa acompaña.
La tortura se hizo añicos
y se astilló en mi almohada
esparciendo por mi cuerpo
toda su cenicienta marcha.
Sin precaución, con desvelo,
reunidos en una cruel danza,
mis ambiciones perdieron
los últimos despojos y mañas
y en el silencio profundo de la lluvia que me arrastra
ahogamos las ilusiones
que tanta vida nos daban.
de susurros acodados en el alero del alma,
en sentencias convertiste
cada una de mis lágrimas;
y los versos se escaparon
temprano por la mañana.
El silencio se hizo amigo
de la emoción y mi añoranza,
entre nostalgias, carentes
de abrigo y de esperanza,
fui sometiendo los goznes de cada una de mis alas
Y ya no levanto vuelo,
aún cuando la brisa acompaña.
La tortura se hizo añicos
y se astilló en mi almohada
esparciendo por mi cuerpo
toda su cenicienta marcha.
Sin precaución, con desvelo,
reunidos en una cruel danza,
mis ambiciones perdieron
los últimos despojos y mañas
y en el silencio profundo de la lluvia que me arrastra
ahogamos las ilusiones
que tanta vida nos daban.
::,Estrella.