Aquí Llueve
Aquí llueven espinas, en la luz de la noche,
En la soledad de la eternidad, en las copas de los arboles,
Aquí llueven espinas, espinas de rosas, que traen en sus puntas dolor.
Será mañana, será el tiempo, o la eternidad,
La que pueda sacar las espinas de los montes de mi mente,
Aquí llueven corolas, unidas con las gotas,
Atravesando el eco de mi canto, o de mí lamento,
Pero aquí llueven espinas, esas que después de hacer sufrir traen alegrías,
Espinas que hay que sentir para poder apreciar la rosa,
Aquí caen tardes alejadas de la realidad, de la realidad que se convierte cada vez en una fantasía,
Encima de mi cabeza vuelan altas aves girando, como si esperaran que muriera,
Aquí llueve la tristeza, que me embarga, que me hace cantar sin un motivo,
Pensando en olvidarme de algunas cosas, o tal vez de todas,
Aquí se sienten las nubes, como la fragancia que nace de tu pecho,
Y siento que la habitación se hace más pequeña,
Con ansias de devorarme, o de arroparme y hacerme compañía,
Aquí llueven tus labios, los que nunca probé, los que me hicieron soñar,
Y sigo tratando de entender sin entender,
Tratando de comprender, sin poder comprender nada,
Siguen los días y caen tormentas, que se crean en mis latidos,
En ese corazón que una vez latió por una causa,
Hoy se acaba la noche y siento que seguirá lloviendo,
Quizás mañana vuelva a salir el sol,
Tal vez mañana deje de llover, dejaran de caer espinas,
No lo sé, quizás siga lloviendo y cayendo espinas, encima de mis manos.