mi.otro.yo
Poeta recién llegado
Doblamos a la izquierda en la esquina,
miramos heridas, razones se alían,
excesos se doblan ante las rosas
y roja la sangre de tus labios se enciende.
¡Perdónanos querida!
El amor abunda en los ocios,
niños que se miran con dulzura,
hombres que fingen su amargura,
y una vez más te hemos amado (y esto se siente).
Antier pensamos en siempre,
y si armamos nuestros cuerpos entonces nadie miente.
Derríteme la voz y la mirada, cariño...
A ciegas andan nuestros sueños y nuestros yerros,
molduras que nos inventamos de nuevo.
¡Y amarte! A tientas amarte,
en la luz se esconde mi sombra,
la que te busca,
la que te quiere,
la que te tiene.
Si morimos no sabremos qué fue de nuestros hijos,
amor, cariño, mira que nos urgen más destinos.
Detallado final el nuestro:
A veces, casi siempre,
vivimos un desierto (y eso es cierto).
Amanece mientras nos tienes.
miramos heridas, razones se alían,
excesos se doblan ante las rosas
y roja la sangre de tus labios se enciende.
¡Perdónanos querida!
El amor abunda en los ocios,
niños que se miran con dulzura,
hombres que fingen su amargura,
y una vez más te hemos amado (y esto se siente).
Antier pensamos en siempre,
y si armamos nuestros cuerpos entonces nadie miente.
Derríteme la voz y la mirada, cariño...
A ciegas andan nuestros sueños y nuestros yerros,
molduras que nos inventamos de nuevo.
¡Y amarte! A tientas amarte,
en la luz se esconde mi sombra,
la que te busca,
la que te quiere,
la que te tiene.
Si morimos no sabremos qué fue de nuestros hijos,
amor, cariño, mira que nos urgen más destinos.
Detallado final el nuestro:
A veces, casi siempre,
vivimos un desierto (y eso es cierto).
Amanece mientras nos tienes.