Jorge Salazar
Poeta recién llegado
Sin boca, sin ojos, sin escuchar, palpo la existencia
Y me digo piadosamente que me necesito.
Si, me necesito.
Perdonen mi falta de optimismo
Pero sinceramente estoy triste
En un rincón abandonado
Con una ternura seca y escamas
Dispuestas para nadie en unas manos.
¡Que pájaro ni ocho cuarto!
Imagínense que las veces que me enfrento
A los espejos con mis mejores peinados,
Crudo me refleja desdichado.
Son secuelas del amor,
Un amor urgente, intenso que
Palpita hasta en la medula mutando una alfombra
Sin una partícula de condescendencia.
Es el amor en puntitas de pie que desplegó sus alas
Para intentar redimirse en el centro de un alma.
Es el amor con mi mejilla
Y su bofetada privilegiada.
Es el amor con sus inútiles encantamientos y futuro incierto.
Sabiendo los resultados, casi colmando
Las expectativas de un total idiota, me atormento
Avivando sus imágenes en sus mejores momentos,
Posiciones, predisposiciones y su rotunda distancia
Que satiriza todas mis ilusiones.
¿Por qué me castigo con su nombre?
Si su resonancia rebalsa, se hace eco
Insaciable y
Ensordece
Dejándome un túnel en vez de corazón.
Lo peor de todo es que voy a estar esperándola
De igual manera
Con esta marioneta que se parece a mí
Para que recoja sus huellas.
Autor: Jorge Salazar