David Martinez Vilches
Amigo de la Poesía Clásica
En tus ojos descubro el firmamento
de estrellas palpitantes, como un mundo
ansioso de esperanzas, y fecundo
del verso... ¡tan ilustre sentimiento!
En el beso más puro, puro y lento,
en tus labios, apenas un segundo,
apenas su milésima, me hundo
resistiendo el ariete de aire y viento.
La voluntad... la voluntad...la pido,
y me muero por ella, tan ansioso
que a dar vida por beso me decido.
Arremete este Orlando más Furioso,
ejército del labio poseído
por la mujer del surco más hermoso.
de estrellas palpitantes, como un mundo
ansioso de esperanzas, y fecundo
del verso... ¡tan ilustre sentimiento!
En el beso más puro, puro y lento,
en tus labios, apenas un segundo,
apenas su milésima, me hundo
resistiendo el ariete de aire y viento.
La voluntad... la voluntad...la pido,
y me muero por ella, tan ansioso
que a dar vida por beso me decido.
Arremete este Orlando más Furioso,
ejército del labio poseído
por la mujer del surco más hermoso.