Armonia
Poeta veterana
Destejo la mirada
y un hilo de pensamientos cae
a la sombra de mi boca
que atrapa moscas al viento;
queriendo razonar con el silencio
y perdiendo la guerra del motivo.
Hoy, mañana, ayer,
marionetas del tiempo
que destiempa el sabor del momento;
adoquines de prisas, atesorando luceros
que ya no brillan en la penumbra
de una bombilla rota.
marionetas del tiempo
que destiempa el sabor del momento;
adoquines de prisas, atesorando luceros
que ya no brillan en la penumbra
de una bombilla rota.
Pasos,
arrastrando pesadas cadenas de fantasía,
adormecen el polvo de la pared
que mantiene colgado el estandarte del vacío.
arrastrando pesadas cadenas de fantasía,
adormecen el polvo de la pared
que mantiene colgado el estandarte del vacío.
Ahora,
es sólo cerrar los ojos
y dejar que la memoria vea
lo que nos cansamos de escuchar:
el sabor de una plegaria,
esa que oculta la huella de un poema,
ese que duele,
ese que quema,
ese que enamora.
es sólo cerrar los ojos
y dejar que la memoria vea
lo que nos cansamos de escuchar:
el sabor de una plegaria,
esa que oculta la huella de un poema,
ese que duele,
ese que quema,
ese que enamora.
Después,
no sé después,
quedan entre mis dientes
las palabras encarceladas,
mi triste sonrisa...
no sé después,
quedan entre mis dientes
las palabras encarceladas,
mi triste sonrisa...
Última edición: