Rosario de Cuenca Esteban
Verso Suelto
Ruge la fiera amorfa del mal
impotente y rabiosa
de no lograr sus intentos,
mi escudo la para en seco.
impotente y rabiosa
de no lograr sus intentos,
mi escudo la para en seco.
En su negrura y en su soledad
no soporta la montaña,
solo en su agujero bajo tierra
medita sus venganzas.
no soporta la montaña,
solo en su agujero bajo tierra
medita sus venganzas.
No sabe la infeliz,
que mas tarde o más temprano
la fagocitará
su propia estúpida maldad.
que mas tarde o más temprano
la fagocitará
su propia estúpida maldad.
Cuando se le tiende una mano, por piedad
se le advierte de su mal,
aún mas quiere destrozar
todo aquello que sea amor y hermandad.
se le advierte de su mal,
aún mas quiere destrozar
todo aquello que sea amor y hermandad.
Tendrán que pasar los siglos,
cuantos quiera y necesite,
para que un día solo rendirse la quede,
¡Ese día será su felicidad!
cuantos quiera y necesite,
para que un día solo rendirse la quede,
¡Ese día será su felicidad!
Rosario de Cuenca Esteban
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