Amigo mío, esto si es un llamado a la conciencia humana,
no creo haber encontrado en mucho tiempo algo tan divinamente
escrito, tan lleno de reflexiones y con tanta delicadeza expuesto.
¿Qué haré sin tus pestañas negras?
Le das un toque especial a la cruenta injusticia, bordas hasta
lo más difícil en encaje de bolillos, llevas a la imaginación por
esos caminos tan trágicos envueltos es sedas aterciopeladas.
Amigo estas crueles guerras que nunca cesan
Tendrían que educarnos desde la cuna a sentirnos todos iguales,
todos uno y entonces las cosas cambiarían, pero el egoísmo humano
es insaciable, no puede dejar de alimentarse de la sangre ajena.
Te dejo mi reputación si me la aceptan y si no sabes que la tienes
con todo mi cariño, aplausos y bravos para esta obra maestra.
Un abrazo desde mi corazón, hasta tu bahía.
Lola