manuel flores pinzon
Poeta fiel al portal
De curva convexa mi piel a punto de desquebrarse
al éxtasis de beodo volando en atmósfera confusa,
difusa que difunde y difumina la ansiedad de ocre,
rompiéndome el plexo a montones de arterias sueltas,
¡porque confundo la hojarasca con un puño de estrellas?
o con un bocado de nubes que se me escapan de los dientes como esperanza?
tiendo con ganas de bandoneón a hacer tango,
morfología de tinta y mutación de pluma para hacer según poesía,
acomplejado del día un dislate dantesco,
Las azoteas las cuento con ojo de mármol,
cuento los poemas y reviso las armonías una a una,
con el permiso de unos ojos blandos y una voz dúctil,
un halcón vuela muy entrada la soberana noche,
ultrajando la soberanía de la madrugada a piernas abiertas,
soy un censor sensorial por mucho sensitivo,
subliminal paleta de pintor coloreando un silencio,
sub ágil a trasfondo bien hecho y bien sublimado,
morir es mi conteo perverso,
contar los nervios uno a uno,
escudriñar las parcelas del pasado,
una a una hasta toparse con pared,
hasta pegar con Silencio viceversa ánfora,
ahí despostillarme la cabeza y despilfarrar mi cerebro en el piso,
dejar correr una a una la neurona loca,
mutarse con el ambiente,
contar uno a uno los pasos,
porque soy un censor.