JBR
Poeta que considera el portal su segunda casa
Equivocación.
Hoy que navego entre inmensas olas de soledad
y entre el murmullo del viento golpeando mi alma,
me he dado cuenta que tan pequeño fui para ti,
porque aunque no quería entenderlo,
para mi fuiste un inmenso sueño
del que yo no quería despertar.
Es que te amaba tanto que todo lo daba por ti,
la risa y mis alegrías, mis abrazos y mis besos,
la paciencia de mi alma y lo dulce de mi gran amor
que yo te profesaba con gran pasión.
Hoy me doy cuenta, cuanto equivocado estaba,
porque aunque las aves me decían que no me querías,
yo como un tonto seguía la huella de tus pasos,
yo como un títere, hacia todo lo que tú me decías.
Por eso, hoy que navego entre la soledad
y entre las siluetas de tu traición,
susurro entre lágrimas mi gran desilusión
y convierto mis tristezas en una fría canción.
Canción que habla de ti y de lo que hiciste conmigo,
de todos tus desprecios y de tu frio corazón,
de los sentimientos que mataste sin piedad
cuando arrodillado a ti, te pedía solo amar.
Y que tú no escuchaste porque tan sólo de mí, tú te burlaste.
Hoy que navego entre inmensas olas de soledad
y entre el murmullo del viento golpeando mi alma,
me he dado cuenta que tan pequeño fui para ti,
porque aunque no quería entenderlo,
para mi fuiste un inmenso sueño
del que yo no quería despertar.
Es que te amaba tanto que todo lo daba por ti,
la risa y mis alegrías, mis abrazos y mis besos,
la paciencia de mi alma y lo dulce de mi gran amor
que yo te profesaba con gran pasión.
Hoy me doy cuenta, cuanto equivocado estaba,
porque aunque las aves me decían que no me querías,
yo como un tonto seguía la huella de tus pasos,
yo como un títere, hacia todo lo que tú me decías.
Por eso, hoy que navego entre la soledad
y entre las siluetas de tu traición,
susurro entre lágrimas mi gran desilusión
y convierto mis tristezas en una fría canción.
Canción que habla de ti y de lo que hiciste conmigo,
de todos tus desprecios y de tu frio corazón,
de los sentimientos que mataste sin piedad
cuando arrodillado a ti, te pedía solo amar.
Y que tú no escuchaste porque tan sólo de mí, tú te burlaste.