marya Jesús
Poeta que considera el portal su segunda casa
Prendiéndose de sus manos
mi piel, con hambre ansiosa,
a todas horas de él...
y se aterciopelaba.
Con el más leve contacto
de un roce, de una mirada,
con su sola presencia
yo era la reina de Saba.
Hoy me cubre la desdicha
ya, no le tengo a mi lado
y no sé como respiro
tampoco sé como vivo...
sin saber nada de él.